viernes, 3 de agosto de 2012

ENTRE LÍNEAS

Antes de depositar aquí el comentario que motiva esta nueva entrada, deciros que me siento abrumado por vuestra confianza. La publicación de "Memorandum de nada" vió la luz el 20 de julio. Desde entonces ha recibido casi un millar de visitas. Ayer, 2 de agosto, 185 personas decidieron que valía la pena conocer su contenido.
Gracias también por vuestros comentarios. Por los que habéis depositado aquí y por los que me trasladáis a diario de manera personal.

Esos comentarios, a menudo, se convierten en pregunta. Permitidme responderos a todos de una vez.

Nadie es nadie en "Memorandum de nada". Son solo situaciones posibles vividas y contadas por personajes posibles. Lo que no podemos evitar es reconocer en nuestra propia biografía situaciones y personajes cercanos a los que yo pongo en escena en mi relato.
Es comprensible la reacción que nos lleva a convertir la similitudes que creemos descubrir en paisajes conocidos. Forma parte de la liturgia de la literatura. Conseguir que los lectores vivan la historia y le pongan imágen al cuadro que el autor ha pintado con palabras.

Hay, sin embargo, otra interpretación más lesiva. La que hacen aquellos que, por causas que desconocemos, se identifican a si mismos con alguno de los personajes y las situaciones del relato.
Se identifican en lo bueno y en lo malo. Es posible. Todos nos hemos sentido protagonistas en alguna lectura. Todos hemos querido ser D'Artagnan o Blancanieves.

Lo que nunca queremos ser es el maligno, la harpía; nunca queremos ser el malo. A veces, lo somos y lo que nos duele es reconocernos a nosotros mismos mientras leemos. Mirarse al ombligo no nos sirve de terapia.

La terapia recomendable es estos casos es sencilla. Dos son las opciones:

1) Si alguien se identifica con un personaje y éste no es de su agrado, que se pregunte las causas que provocan que, al leerme, se esté mirando al espejo y no se guste. Los espejos solo reflejan lo que expone frente a ellos.
Nadie es nadie en "Memorandum de nada". Lo que podáis ver y creer vosotros es lo que le da vida a montones de palabras.

2) La segunda opción es la más resolutiva. Si algún lector se siente mal porqué no le gusta su supuesto parecido con algún fragmento del relato, que rompa el espejo y deje de leer. Nadie le ha obligado. Su ausencia será meramente anecdótica. Ayer, en lugar de 185 visitantes, el blog habría recibido solo a 184.
Nadie es nadie. Solo lo que vosotros queráis. Yo escribo. Vosotros dibujáis.

Espero, de aquí al domingo por la noche, poder colgar parte del capitulo II
Un abrazo lleno de gratitud. A los 184. Perdón.. 185.

Nos están cambiando la vida...Buscad eso en http://nirosesnigavines.blogspot.com.es

13 comentarios:

  1. Espero que no vaya por lo de "reconocer a los personajes"...!jajaja!!

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  2. Es solo una historia en la que la realidad de cualquiera puede sentirse atrapada por la ficción de su contenido. Al fin y al cabo habla de personas y son personas también las que la leen. No es difícil descubrir que Palmira es la narradora. Y Palmira no existe. ¿Cuanta verdad puede haber si quién la cuenta no existe? Debo insistir en que es el lector el que le pone rostro a los personajes de cualquier relato. Y si lo hace es por algo. Lo dicho, Juan Javier. Yo solo escribo. Vosotros pintáis. Gracias por tus comentarios.

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  3. quizás es que el rostro del personaje tiene una mueca desagradable...pero, es lo que hay

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    1. La mueca es solo un gesto. Lo que refleja el espejo son comportamientos y actitudes. El gesto es lo de menos. En cambio la esencia se proyecta a los demás. Si esa esencia tiene voluntad de hacer huele a complicidad. Si su voluntad es destructiva apesta.
      Gracias por tu aportación. Creamos el blog para momentos como este. Así nació, con un..."hablemos de nosotros".

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  4. Los espejos solo reflejan lo que se expone frente a ellos...si no te gusta lo que ves no rompas el espejo, el no tiene la culpa de que no te guste lo que ves..

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    1. Puede que tengas razón. El espejo solo cuenta lo que ve. Será suficiente con que aquel que no acepte la imagen que proyecta deje de mirarse. Gracias por tu aportación.

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  5. la lógica del espejo sirve para reflejarse a sí mismo y tu actitud ante el espejo será acto que responde al fundamento de libertad personal, aquí estamos ante un espejo público donde además de reconocerse a sí mismo también reconocemos a otros que lamentablemente no les servirá romper el espejo o pasar de mirarse.

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    1. Tiene usted la cabeza vacia, y solo la puedes alimentar hablando mal de los demas. Jubilate y deja el puesto pa otros, por dios.

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    2. Gracias por tu opinión. Te aseguro que en su momento me jubilaré. Respecto al puesto si crees que eres un@ de los que pueden ocuparlo solo tienes que intentarlo.
      Lamento que consideres que tengo la cabeza vacía. Intentaré llenarla con opiniones como la tuya. De momento firmo lo que escribo y no me escondo. Podría eliminar tu comentario. Pero como no tiene nombre voy a dejarlo para que los lectores adivinen quién puedes ser. No creo que nunca puedas tener la cabeza tan vacía como yo.

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  6. Por favor jaime si dejas el puesto un dia no se lo dejes a quien no tiene valor de decir su nombre

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  7. Bueno. Siempre digo que vivo en otro planeta, así que hasta hoy no había leído nada de esto. Y sí, justo acabo de reconocerme. Qué mal, no sabía que daba esa imagen y me lo aplico, nunca es tarde para mejorar. Diana

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    1. Hola, Diana. Gracias por tu comentario.
      No deberías reconocerte en ninguno de los personajes. "Memorandum de nada" no pretende eso. Solo dibuja esquemas acerca de posibles actitudes. Pero ningún personaje es solo él en si mismo sino la mezcla de varios supuestos.
      Fíjate bien, Diana, y puede que veas algo de mi en aquel que tu crees que puede parecerse a ti. Algo de mi o de otros. Depende de tu óptica, no de la mía. No hay nada personal, ni en lo bueno ni en lo menos bueno, en los personajes. Aunque algunos lo crean. Solo refundo situaciones, matices. Algo que no se puede individualizar porqué sería una falta de respeto. Como no se puede pretender que sean 30 los protagonistas y convergen todos en unos pocos.
      No soy nadie para convertir a nadie en lo que es porqué no sé como es. Por eso le puse ese título a la historia.
      Lo que prima es nada.

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  8. De lo que no sabía nada era del tema de tu nieta. Lamento estar en babia y no enterarme nunca de nada. Y me alegra que esté bien. Diana

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